Mensajes del Papa

Por las mujeres que son víctimas de la violencia – El Video del Papa

Mujeres. Sufrimiento. Violencia. Demasiadas veces vemos en las noticias estas tres palabras juntas. Como si esto fuera poco, la pandemia ha provocado que los malos tratos aumenten. ¿Cómo reparar este daño? Puedes empezar por responder a la petición que las mujeres que sufren algún tipo de violencia hacen: AYUDA. Como dice el Papa Francisco, “si queremos un mundo mejor, que sea una casa de paz y no un patio de guerra, todos debemos hacer mucho más por la dignidad de cada mujer”. ¡Ponte en acción compartiendo el Video del Papa en todas tus redes sociales! Haz que el mensaje de denuncia del Santo Padre llegue a muchas personas.

“Hoy, sigue habiendo mujeres que sufren violencia. Violencia psicológica, violencia verbal, violencia física, violencia sexual.

Es impresionante el número de mujeres golpeadas, ofendidas, violadas.

Las distintas formas de malos tratos que sufren muchas mujeres son una cobardía y una degradación para toda la humanidad. Para los hombres y para toda la humanidad.

Los testimonios de las víctimas que se atreven a romper su silencio son un grito de socorro que no podemos ignorar.

No podemos mirar para otro lado.

Recemos por las mujeres que son víctimas de la violencia, para que sean protegidas por la sociedad y para que su sufrimiento sea considerado y sea escuchado por todos”.

Mensajes del Papa, Textos para orar

La lámpara escondida… o no

Al leer el ejemplo que dijo Jesús del candil (Mc 4, 21-25), me viene a la mente la fe y el mundo actual.

Hay en lugares donde la fe se vive «individualmente», a escondidas, para que a esa personas no les tengan que decir nada nadie, al respirarse en su ambiente una crítica negativa a la Iglesia o a los creyentes. Pero aunque ellas piensen que tienen la fe: ¿hasta dónde es una fe verdadera?

La verdadera fe orienta la vida, da sentido a la vida; hace tener una actitud concreta en relación con la gente -amor, perdón, misericordia, acogida, agradecimiento, dignidad…-; hace actuar de un modo u otro ante diversas situaciones… O sea, no se puede meter la lámpara de la fe debajo de la cama. Por mucho que quiera esconderla vamos a iluminar allá por donde vivamos, trabajemos, compartamos tiempo, caminemos. Entonces: ¿para qué esconderla?

En cambio, si no llegamos a iluminar nada ¿qué fe estamos viviendo?

Personalmente ¿en qué lugar estoy? ¿Ilumino -aunque sea poco- allá donde estoy?

Mensajes del Papa, Textos para orar

Después de que Juan fue entregado…

«Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a proclamar el Evangelio» (Mc 1, 14). Entonces, me imagino que sería consciente del riesgo a que puede llevar este tipo de compromiso.

También llama a otras personas a seguirle y, dejando las redes, lo siguieron. Algo les atrajo de Jesús, para cambiar su modo de vida. Aunque a la vez me pregunto si eran conscientes de sus consecuencias.

Si seguimos leyendo el Evangelio, nos damos cuenta que tuvieron que ir cambiando la idea que tenían de Jesús, pues creían que iba a ser como un «líder político», que iba a defender y liberar a los judíos… y no como terminó, muerto en la cruz. Pero al final se fueron transformando y terminaron su vida como Jesús, entregándose y muriendo como mártires.

Se supone que todos los que nos reconocemos cristianos, debemos arriesgar nuestra vida -si fuese necesario- para ser fieles a vivir el Evangelio. Pero yo personalmente es algo que ni me lo planteo pues: ni vivo en un lugar donde haya ese riesgo, ni me veo capaz para dar esa respuesta tan radical. Y es que: ¿quién es capaz? Solo con la ayuda de Dios podemos responder hasta dando la vida de ese modo.

Por este motivo, te pido, Señor, la gracia necesaria en cada momento de nuestra vida, de mi vida, para poder responder con fidelidad a tu llamada.

Mensajes del Papa

Al servicio de la fraternidad – El Video del Papa

En este nuevo año que comienza el Santo Padre nos propone un nuevo desafío: ser más fraternos. “Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos”.¿Te animas a cultivar el diálogo y darte el espacio para conocer mejor a los demás? Súmate a esta iniciativa y pon en práctica la fraternidad. ¡Hazte eco del mensaje de Francisco compartiendo este video!

“Al rezar a Dios siguiendo a Jesús nos unimos como hermanos con los que rezan siguiendo otras culturas, otras tradiciones y otras creencias.

Somos hermanos que oramos.

La fraternidad nos lleva a abrirnos al Padre de todos y a ver en el otro un hermano, una hermana para compartir la vida o para sostenerse mutuamente, para amar, para conocer.

La Iglesia valora la acción de Dios en las demás religiones, sin olvidar que para nosotros cristianos la fuente de la dignidad humana y de la fraternidad está en el Evangelio de Jesucristo.

Los creyentes debemos volver a nuestras fuentes y concentrarnos en lo que es esencial. Lo que es esencial de nuestra fe, la adoración a Dios y el amor al prójimo.

Recemos para que el Señor nos dé la gracia de vivir en plena fraternidad con los hermanos y hermanas de otra religión y no andar peleando, y rezando unos por otros, abriéndonos a todos”.

Mensajes del Papa

Para una vida de oración – El Video del Papa

¿Cómo es tu amistad con Jesús? ¿Encuentras en la oración un espacio diario para hablar con Él? En estos meses tan complicados que estamos viviendo, puede que a veces te olvides de la oración, pero recuerda: nadie te va a escuchar mejor que Él. Con la oración entras en un diálogo con Dios, que es Padre. El Papa Francisco dice que si “no rezamos, no tendremos la fuerza para ir adelante en la vida. La oración es como el oxígeno de la vida”. Durante este Adviento, comparte las palabras del Santo Padre con tus amigos y recuérdales que es necesario rezar por los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia, pues “Podemos hacer muchas cosas, pero sin oración no funciona”.

“El corazón de la misión de la Iglesia es la oración.

La oración es la llave para que podamos entrar en un diálogo con el Padre.

Cada vez que leemos un pequeño pasaje del Evangelio escuchamos a Jesús que nos habla. Conversamos con Jesús. Escuchamos a Jesús y respondemos. Y esto es la oración.

Orando cambiamos la realidad. Y cambiamos nuestros corazones. Nuestro corazón cambia cuando ora.

Podemos hacer muchas cosas, pero sin oración no funciona.

Recemos para que nuestra relación con Jesucristo se alimente de la Palabra de Dios y de una vida de oración.”