¿Qué he recibido gratis?… Lo primero que recibí gratis fue la vida misma y el amor; mi vida es fruto del amor, yo soy fruto del amor.
Además añado: ¿qué he recibido gratis sin pedirlo, sino que me lo han dado desde pequeña y ha sido, es y será lo que da sentido a mi vida? La fe es lo que orienta mi vida, la da sentido, la «enfoca» para vivirla hacia una determinada dirección.

Para mí, estas dos cosas que he recibido gratis y que son primordiales, son las que debo dar. Después, tanto el amor como la fe en Dios Amor, me van a llevar a otro tipo de compromisos gratis que son bien diversos. Compromisos que pueden ser de actitudes: acogida, escucha, empatía…; pueden ser trabajos concretos, por ejemplo en Cáritas; o también materiales, como una aportación económica o de un alimento o material concreto. Aunque lo que más siento es que un compromiso me lleva al otro, las actitudes me llevan al trabajo y a las aportaciones.
Al final, dando el amor y la fe estoy proclamando y haciendo visible al Reino de los Cielos (Mt 10, 7).
Señor, deseo que con la gracia que me das, mi vida esté llena del amor verdadero y gratuito, y de la fe en ti, para compartirlo y proclamar que el Reino de los Cielos, que tu Reino, está cerca.
