
La frase de: «donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18, 20), es una de las que hace tiempo tengo muy presente.
La he vivido en diferentes lugares mas, de modo especial, me viene a la mente la Capilla Virgen de la Medalla Milagrosa de Zárate. En el tiempo que he estado allí, ¿cuántas personas hemos celebrado la Eucaristía, la Celebración de la Palabra…? ¿Cuántas catequistas había y hay? No sigo poniendo diferentes grupos o actividades, porque uno de los problemas de ahí es que participan pocas personas. Pero, no puedo negar que en medio de esas «dos o tres», en medio de esa poca gente, estaba, está y estará Jesús.

Él está no sólo cuando dan catequesis, a veces con dificultad, por la situación compleja de algunos niños que tienen para leer, situaciones familiares complicadas, pobreza… sino también cuando ayudan a la gente ante un incendio de la casa, cuando hay inundaciones… Se enseña con palabras y con hechos.
Comunidad pequeña que, en momentos, como humana que es, se siente desanimada, mas la presencia de Él hace que esa capilla, a pesar de su pequeñez, siga adelante.
Gracias, Señor, por estar en medio de nosotros, aunque seamos pocos; por impulsarnos a seguir tu camino con tu presencia.









