Reflexiones, Textos para orar

LA ACTITUD DEL SERVICIO

EL Evangelio de Mateo, en el capítulo 21 nos pone la Parábola de los labradores. Para entender la reacción de ellos me cuestiona desde dónde trabajaban, con qué actitud, con qué sentido… Está claro que quisieron adueñarse de un terreno que no era de ellos. No quisieron ser conscientes de su realidad. El «poder» les pudo.

Algo parecido puede ocurrir en mi vida. Desde un primer momento yo me considero cristiana, con un compromiso como consagrada, Hermana. Y las diferentes responsabilidades que me vayan dando, lo correcto sería vivirlas desde el servicio. Lo que ocurre es que puedo caer a vivirlas desde el poder. Es cierto que nunca se me ocurriría matar a alguien físicamente, pero puedo matar el ambiente, el clima de espíritu de familia, por creerme más que las demás, por olvidarme que todas somos hermanas, por desviarme del verdadero camino que nos enseña Jesús.

Señor, gracias por confiar en mí y en cada persona que formamos la Iglesia. Ayúdame a seguir respondiendo a tu llamada desde el servicio.

Reflexiones

APARIENCIA O SINCERIDAD

La cuestión de la cita Mt 21, 31 es: «¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?», yo la haría de otro modo preguntándome desde donde la respondo: ¿desde el quedar bien o con franqueza? ¿Desde la apariencia o desde una fe verdadera?

Ya que si respondo con la primera motivación, al final sólo lo vivo exteriormente, impidiéndome responder cada día a su llamada. Un día lo podría hacer pero, la constancia sería muy difícil, por no decir imposible. Al final, me lleva a decir una cosa que no la realizo; las palabras y los hechos no van por el mismo camino. 

En cambio, si lo hago desde la sinceridad, me puedo confundir, puedo tener momentos que me gane el cansancio, el «bajón»… Es cierto. Pero también me puede llevar al arrepentimiento que, eso mismo, me impulsa y me lleva a responder a su llamada, en medio de la dificultad.

Señor, ayúdame a responderte desde dentro, desde la sinceridad para que sea constante cada día en el trabajo de tu viña.

Reflexiones

LA MOTIVACIÓN Y EL SALARIO

¿Cuál es la motivación que me mueve seguir a Jesús? ¿Es lo que me va a pagar o es Quién alimenta mi día a día? ¿El premio futuro o Quién da sentido a mi vida?

El denario es lo que necesitaban cada día para alimentarse. Pienso que, por ese motivo, les pagaba un denario, sin tener en cuenta las horas que habían trabajado.

Los primeros eran los únicos que sabían cuánto les iba a pagar y se quejaron, además de ser conscientes desde un primer momento que iban a estar todo el día con bochorno por un denario. Pero al comparar el tiempo que trabajaron los otros y el salario que recibieron, pensaban que iban a recibir más de lo acordado.

En realidad, nuestro «salario» es lo que necesitamos, no lo que ganamos por nuestro esfuerzo. Y es que, el verdadero motivo de trabajar en la viña del Señor, no debería ser por lo que nos va a «pagar», sino por sentirnos atraídos, llamados, con ganas de seguirle, de trabajar por Él, confiando que me voy a recibir lo que necesite en cada momento.

Gracias, Señor, por el criterio que tienes para pagarnos; por hacerlo según nuestras necesidades.

Textos para orar

FELICES

No me canso de repetir esta oración:

Felices los humildes, porque son «grandes de corazón».
Felices los que tienen serenidad con la gente, capacidad de escucha, como la tiene el Señor.
Felices los que tienen sentimientos por ellos mismos y por los demás, porque una vida sin sentimientos es una vida fría, sin sentido.
Felices los que luchan por la justicia, con los medios que tienen a su alcance, a pesar de que sean pocos.
Felices los misericordiosos, los que perdonan, porque saben reconocer con más facilidad, la misericordia que tiene el Señor con todos.
Felices los que todo lo que hacen, lo hacen de corazón, con sinceridad, con empatía.
Felices los que hacen todo lo posible por crear un mundo de paz, que no es solo la ausencia de la guerra
Felices los que tienen que padecer dificultades y, a veces, hasta peligro, por ser fieles al amor de Dios, porque el Espíritu, que siempre está con ellos, les dará la fuerza, la esperanza y la alegría suficiente para superar los sufrimientos.

Reflexiones, Testimonios

EN MEDIO DE NOSOTROS

La frase de: «donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18, 20), es una de las que hace tiempo tengo muy presente.

La he vivido en diferentes lugares mas, de modo especial, me viene a la mente la Capilla Virgen de la Medalla Milagrosa de Zárate. En el tiempo que he estado allí, ¿cuántas personas hemos celebrado la Eucaristía, la Celebración de la Palabra…? ¿Cuántas catequistas había y hay? No sigo poniendo diferentes grupos o actividades, porque uno de los problemas de ahí es que participan pocas personas. Pero, no puedo negar que en medio de esas «dos o tres», en medio de esa poca gente, estaba, está y estará Jesús.

Celebrando los 30 años de la capilla nueva 27/11/2025

Él está no sólo cuando dan catequesis, a veces con dificultad, por la situación compleja de algunos niños que tienen para leer, situaciones familiares complicadas, pobreza… sino también cuando ayudan a la gente ante un incendio de la casa, cuando hay inundaciones… Se enseña con palabras y con hechos.

Comunidad pequeña que, en momentos, como humana que es, se siente desanimada, mas la presencia de Él hace que esa capilla, a pesar de su pequeñez, siga adelante.

Gracias, Señor, por estar en medio de nosotros, aunque seamos pocos; por impulsarnos a seguir tu camino con tu presencia.