Textos para orar

Dímelo, Maestro

Dímelo, Maestro:
sé que tienes algo para decirme
a tu manera, con tu pedagogía, con cariño.

Sé que tienes algo para decirme…
cuando te ruego tener un encuentro conmigo
pero no digo palabras de acogida en tu llegada,
no te escucho abierta a tus palabras
sino con un juicio, idea, reflexión ya «cerrada»,
que no puede cambiar.
A pesar de todo, Tú me hablas
y me intentas transformar.

Sé que tienes algo para decirme
en los momentos que juzgo a alguien,
que me olvido mirar a la gente
desde el corazón, la compasión…
y desde mi sincera «pequeñez»,
desde mi limitación e imperfección…
A pesar de todo, Tú me recuerdas tu misericordia.

Dímelo, Maestro.
Recuérdame cada día con tu pedagogía,
todo lo que me ayude
a amar y a perdonar como lo haces Tú.

Deja un comentario