Testimonios

Grabación de la entrevista por la beatificación de la Hna. María Laura — Hijas de la Cruz América Latina

Os compartimos la entrevista que nos han hecho en Radio La Barca, con el motivo de la cercana beatificación de la Hna. María Laura. Quien no lo haya podido escuchar en directo, lo puede hacer ahora por medio del Facebook 88.3 La Barca.

Grabación de la entrevista por la beatificación de la Hna. María Laura — Hijas de la Cruz América Latina
Testimonios

Entrevista en Radio La Barca — Hijas de la Cruz América Latina

Mañana miércoles día 19 de mayo, a las 20 hs. de Argentina, en Radio La Barca nos van a hacer a las Hijas de la Cruz una entrevista, para dar a conocer un poco nuestra Congregación y de modo especial, a nuestra Hna. María Laura, que será beatificada el 6 de junio, en Chiavenna (Italia) […]

Entrevista en Radio La Barca — Hijas de la Cruz América Latina
Reflexiones, Textos para orar

Lo que ha hecho con su vida

«Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a todos los que le has dado…». (Jn 17, 1-11)

Jesús levanta los ojos al cielo, se pone en una postura que le ayude a tener esa «conexión», a ese diálogo, a ese encuentro con el Padre y sabiendo que ya poco le quedaba para ser crucificado se pone a orar.

En esta oración expresa lo que ha hecho con su vida:«Yo te he glorificado sobre la tierra, he llevado a cabo la obra que me encomendaste».

Ofrece su trabajo y su fruto, ofrece las personas a las que como él dice: «les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado».

Y ruega por ellos.

Otras palabras que me gustan de esta oración es: «todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío», pues ahí siento esa «posesión compartida» y no egoísta de ser sólo mío. También es cierto que una vida entregada por los demás, no sería «compatible» con el puro egoísmo que en momentos se respira.

Al leer esta oración, teniendo en cuenta el contexto, especialmente la pasión de Jesús, lo único que me viene es un agradecimiento por el ejemplo de su vida entregada, a pesar de las consecuencias, a pesar de tener que arriesgar su vida y terminar con una muerte violenta, como consecuencia del amor.

¡La verdad que parece contradictorio! Pero en momentos y en diferentes vidas, así ocurre.

Gracias, Señor, por tu vida entregada. Y te pido la gracia, el alimento, el impulso necesario para que, al final de mi vida, a pesar de mis fallos y debilidades, pueda presentarte con humildad signos de amor, de compartir, de entrega.

Reflexiones, Textos para orar

La relación inseparable

Jesús nos dice que: «viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente» (Jn 16, 25).

Y es que dependiendo la «etapa» de la fe que estemos viviendo, necesitamos que nos hable de un modo para poder comprenderle, hasta que llegamos a un momento que nos puede hablar claramente.

También nos insiste en esa relación entre él, el Padre y nosotros. En esa fe que nosotros tenemos en el Padre y que fue transmitida por Jesús. En ese amor que tenemos a Jesús, al haberlo visto y sentido con sus palabras y sus obras, que son el reflejo del amor del Padre pues: «el mismo Padre os -nos- quiere». O dicho de otro modo: el Padre nos quiere y nos transmite, nos acerca su amor por medio Jesús. Es esa relación de tres que no podemos separar, porque si queremos a Jesús, al final queremos también al Padre, por todo lo que nos habló de Él y nos transmitió con su testimonio de vida, dando su vida, reflejando un amor sin límite.

Al final, al querer expresar lo que siento me a pasado como en el Evangelio de Juan, que en momentos insiste mucho en un tema, y termina siendo algo repetitivo.

¿No querrá decir eso algo? ¿No será reflejo de la importancia que tiene?

Gracias, Señor, por saberte expresar dependiendo la etapa que estamos viviendo. Gracias por la insistencia de transmitirnos tu amor.

Mensajes del Papa

El mundo de las finanzas – El Video del Papa

Hoy, al oír hablar de finanzas, muchas veces sentimos que se habla de cosas que están muy apartadas de nuestro día a día. Como dice Francisco “¡Qué lejos está el mundo de las grandes finanzas de la vida de la mayoría de las personas!”. Esto no tiene por qué ser así. Hay maneras de acercar el mundo de las grandes finanzas a la gente y, sobre todo, ponerlo al servicio de todos, no solo de unos cuantos especuladores. Esto es lo que nos recuerda el Papa este mes: “Todavía estamos a tiempo de poner en marcha un proceso de cambio global para practicar una economía diferente, más justa, inclusiva, sostenible, que no deje a nadie atrás”. Todos podemos contribuir, en mayor o menor medida, a que este cambio global sea posible. Comparte este pedido del Papa para que se regule la especulación financiera y las grandes finanzas sirvan al bien común.

SCRIPT: “Mientras la economía real, la que crea trabajo, está en crisis, cuánta gente sin trabajo, los mercados financieros nunca han estado tan inflados como ahora.

¡Qué lejos está el mundo de las grandes finanzas de la vida de la mayoría de las personas! Esta situación es insostenible. Es peligrosa.

Para evitar que los pobres vuelvan a pagar consecuencias hay que regular estrictamente la especulación financiera.

Especulación. Quiero subrayar el término. ¡Que las finanzas sean instrumentos de servicio, instrumentos para servir a la gente y cuidar la casa común!

Todavía estamos a tiempo de poner en marcha un proceso de cambio global para practicar una economía diferente, más justa, inclusiva, sostenible, que no deje a nadie atrás.

¡Hagámoslo! Y recemos para que los responsables del mundo financiero colaboren con los gobiernos, a fin de regular los mercados financieros para proteger a los ciudadanos de su peligro.”

Reflexiones, Textos para orar

La discusión

El verbo ver, siempre no quiere decir: percibir con los ojos.

Este diálogo refleja que los discípulos no tenían las cosas claras, tenían sus dudas y me imagino, que tampoco todos veían a Jesús de la misma manera.

En medio de este diferente modo de verle, vino la discusión: «¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver?» (Jn 16, 19)

Y es que, depende cómo interpretemos el verbo ver, su significado va a ser muy diferente. Podemos pensar en ver con los ojos, o en ver desde dentro.

Podemos sentir su presencia en la oración personal, en el diálogo profundo con otra persona, en la acogida recibida, en la persona que tiene alguna necesidad, en la Eucaristía y diferentes encuentros con otras personas para orar, reflexionar… en cualquier momento del día. Podemos sentirle en momentos de dolor y de alegría, de angustia y de esperanza, de cansancio y de compromiso…

Es verdad que este modo de verle, en momentos cuesta más. Acostumbrados a ver lo inmediato, lo claro… y en momentos con una vida cronometrada, teniendo en la mente sólo lo que tenemos que hacer, casi sin vivir conscientemente el presente… no ayuda.

Al terminar el día y «releer» lo vivivo, puede ser otro momento donde podemos verle.

Lo que sí que está claro es que, al verle, la tristeza se convierte en alegría.

Gracias, Señor, por darnos la oportunidad de seguir viéndote y te pido que nos sigas enseñando a verte, a sentir tu presencia cada día.

Reflexiones, Textos para orar

La tristeza

«Por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad.» (Jn 16, 6-7)

Y es que Jesús no esconde las noticias tristes, sino que dice la verdad, es sincero, no engaña.

En medio de esta noticia, me imagino cómo estarían todos los que le escuchaban.

Me viene a la mente la separación de una persona significativa… Saber que no le vas a volver a ver… por mucha fe que tengas, no te quita el momento de tristeza. Su ausencia, no poder verle, ni hablarle, ni tocarle, ni abrazarle… No poder escuchar sus palabras, su enseñanza, su acogida, su cariño… como hacía Jesús. ¡Ese duelo hay que vivirlo!

Pero en medio de este dolor, les dice que no los deja solos.

Ahora el Paráclito, el Espíritu de Dios está en nosotros, nos anima, nos recuerda las palabras de Jesús, nos acompaña en el camino…

Gracias, Señor, por estar siempre con nosotros y seguir dándonos aliento, fuerza, sentido cada día.

Reflexiones, Textos para orar

Amigos y amigas de Jesús

A veces, al leer el evangelio de un domingo y quererlo orar, me viene la duda de por dónde empezar, porque muchas frases me llaman, me atraen. Y eso me ha pasado con Jn 15, 9-17. Pero al final me he centrado en una frase: «Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer».

Jesús se pone a nuestra altura; nos llama amigos.

No nos pone unas normas que debemos obedecer sin pensar, sin reflexionar, sin sentirnos motivados… Sino que se hace amigo nuestro, nos comparte lo que «ha oído al Padre» y lo hace vida con su testimonio.

A veces hay gente que dice ser amiga y ante la primera dificultad… «desaparece por arte de magia». En cambio, Jesús dijo que nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos… y la dio.

Tras ver su vida entregada -que es el reflejo del amor- y queriéndonos contagiar su alegría… ¿qué decirle? ¿Qué hacer?…

Yo también quiero ser y estar en tu grupo de amigos y amigas.

Textos para orar

Al comienzo del día, aquí estoy

Aquí estoy, Señor, al comenzar el día, en la capilla,
para ser más consciente de tu presencia en dentro de mí.

En medio de la ausencia de ruido exterior, intento silenciarme por dentro,
crear un clima de atención, para poder «escucharte»,
para poder «sentirte»,
para poder «verte y contemplarte».

Reconozco que en algunos momentos, se me taponan o cierran los oídos,
la atención la pongo en otro lugar
-unas veces consciente y otras casi sin pensar-,
dificultando de este modo el poder oírte.
Pero de todos modos, sé que tú estás conmigo.

Otras veces, a pesar de estar atenta, tampoco te escucho pero,
no sólo sé que tú me acompañas,
sino que lo siento, siento tu presencia.

Aquí estoy, Señor, con hambre y sed de tu Palabra,
que entra y penetra por todos los sentidos,
para alimentarme por dentro,
para tomar mi primer «desayuno» bien nutritivo y con calma.
De este modo, no me sentará mal, sino lo contrario,
y aprovecharé todos tus «nutrientes» al máximo.

Aquí estoy, Señor.

Testimonios

La canción LA HERIDA QUE TE HIRIÓ — Hijas de la Cruz América Latina

LA HERIDA QUE TE HIRIÓ(A Sor María Laura Mainetti HC, con motivo de su Beatificación- 6/6/2021) Suscríbete a mi canal. Letra y Música: Hna. Gabriela Paredes HCLeonardo López Castro, arreglador,Raimundo López Castro productor,Claudio Partenzi colaborador LA HERIDA QUE TE HIRIÓ Y si te pienso, veo un mundo mejorY si te rezo, sé que estás ahíAbrazada […]

La canción LA HERIDA QUE TE HIRIÓ — Hijas de la Cruz América Latina