Reflexiones, Textos para orar

Firmes hasta el final

Él os mantendrá firmes hasta el final, para que seáis irreprensibles el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios, el cual os llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.
(1Cor 1, 8-9)

La lectura de hoy no necesita explicación, simplemente sentirme -o no- identificada con este compromiso de bautizada, de cristiana «firme, hasta el final» con la ayuda de su gracia, sabiendo que es una respuesta a su llamada, libremente y por amor.

Gracias, Señor, por confiar en cada uno de nosotros y por ayudarnos a responderte cada día de nuestra vida.

Reflexiones, Textos para orar

Invítame

El texto de Mt 20, 1-16 nos habla de jornaleros., y me llama la atención que sólo los primeros son los que se fueron a trabajar sabiendo lo que iban a cobrar… y los que reclamaron cobrar más de lo acordado, siendo conscientes del trabajo duro de la viña a pleno sol. Los demás -no sólo los últimos, sino también los del medio día y media tarde- trabajaron con la confianza de cobrar lo debido o, sin saber ni si iba a ser así pues, a los últimos sólo les dijo que fueran; no les comentó nada del salario.

En este caso, es verdad que Dios es protagonista por su generosidad y su justicia, que no es como la nuestra. Lo que admiro también es la confianza de los trabajadores. ¿Lo debido para el dueño iba a ser lo debido que creían ellos? Lo cierto es que no preguntaron y se confiaron.

Me vienen a la mente «trabajos» que en realidad son compromisos en la parroquia o en otros proyectos que, en realidad no voy por conseguir un salario, sino que lo hago voluntariamente. A pesar de eso, puedo colaborar con una segunda intención un poco inconsciente o escondida, que me haga actuar en momentos exigiendo reconocimiento, mérito, poder… por llevar más tiempo ayudando o por algún otro motivo.

Pero lo que verdaderamente me debe impulsar al trabajo en su viña, es que me dará lo que necesite y Él es el que mejor sabe lo que necesito. Además siento que no es trabajar para conseguir un «salario», para conseguir algo, sino trabajar en lo que Él quiere y ve necesario, es trabajar con Él, confiando en Él. A veces el trabajo será duro, a pleno sol todo el día y otras será leve, la última hora del día. Mas es estar atenta y disponible cada día para responder su llamada.

Mi oración hoy es la canción Invítanos de Ain Karem:

SEÑOR, SAL AL CAMINO
E INVÍTANOS, DE NUEVO,
A TRABAJAR EN TU VIÑA.
NO IMPORTA A QUÉ HORA,
NO IMPORTA A QUÉ PRECIO,
NUESTRA PAGA ERES TÚ Y TU REINO.