Textos para orar

¡Ánimo! Soy yo. No temas

Cada día me dices: «¡Ánimo!»
Y tu Palabra me da aliento y fuerza
para comenzar la jornada.

Cada día me dices: «Soy yo».
Y me ayudas a reconocer tu presencia
en las alegrías y las penas,
en el trabajo y descanso,
estando sola y acompañada,
en cada momento de la vida cotidiana.

Cada día me dices: «No temas».
Y me impulsas a dar nombre a mis miedos
y caminar adelante, a pesar de ellos,
porque sé que en cada caída
me vas a sostener con tu mano.

Entonces, ¿cómo responder a tus palabras?
Te reconozco, Señor,
y estoy animada a seguir tus pasos.