Textos para orar

Gracias, Señor, por tu misericordia

Señor, sé que eres Amor
y eso te lleva a la misericordia.
¡Te lo agradezco!

Sé que me amas. ¡Lo siento!
Me amas como soy,
con mis dones y defectos,
con mis capacidades y fragilidades.

En momentos, yo soy la que no me acepto,
y tú, en la oración, con tu Palabra,
me alivias y aligeras el peso.
Sentir tu misericordia y perdón,
ser consciente de ello,
me ayuda a perdonarme yo misma.

Que no me olvide yo de tu Santo Espíritu,
que recibí al ser bautizada,
y siempre me acompaña.
Ser consciente de su presencia
me ayuda a vivir con otra actitud
los momentos de dificultad,
y reaccionar más veces -no siempre-
del modo más adecuado.

Lo que siempre está
es tu misericordia, tu perdón.
Y haberlo sentido
me enseña y me lleva,
a tener misericordia conmigo misma
y con la gente que me rodea.

¿Qué más decirte?…
¡Gracias… gracias, Señor!

Textos para orar

Tengo sed de Ti

Tengo sed de Ti, Señor, de Ti Dios vivo.
Quiero verte cara a cara
para que al instante me digas tus respuestas
aunque sólo sea con la mirada.

Quiero ver tu rostro, Señor,
para que coordine mi pensamiento con mi sentimiento…
y poder responder con certeza
de un modo concreto a tu llamada.

Deseo serenidad
en medio de este momento de turbación,
de inquietud, de incertidumbre…

Sé que, a pesar de todo,
me llegará el momento de calma contigo,
me llegará el momento de consolación.

Textos para orar

Salmo 71 actualizado

Señor,
los fallos, las tendencias de nuestros padres… las nuestras
en momentos nos las queremos recordar,
se nos hacen pesadas y nos dificultan ver tu compasión,
pues estamos agotados.
En realidad, somos nosotros mismos
los que no nos aceptamos, ni perdonamos,
los que no queremos mirarnos al espejo
y vernos con claridad, con nitidez nuestro rostro, nuestro ser.

Socórrenos, Dios salvador nuestro,
líbranos de esta ceguera -en momentos pesada-
y con tu gracia, ayúdanos a ser sinceros
con nosotros mismos y con los demás;
ayúdanos a abrirnos por dentro
y así sentir tu misericordia.

Por eso, nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
cantaremos tus alabanzas de generación en generación,
con alegría… desde dentro,
al recordar cada día
el amor, el perdón, la resurrección…